Dos días después de sus explicaciones públicas sobre el caso Negreira, el presidente del Barcelona, Joan Laporta, se encerró en la sede de LaLiga durante tres horas y media con los otros 41 clubes de Primera y Segunda en una asamblea extraordinaria que giró, en buena medida, alrededor del gran escándalo que ha sacudido al fútbol español. “No ha aclarado nada, no ha convencido a nadie, ha dicho lo mismo que en la rueda de prensa del otro día. Es inentendible que se hayan realizado esos pagos durante tantos años al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros”, comentó el máximo dirigente de la patronal, Javier Tebas, en una prolija comparecencia posterior.

