El Real Madrid, con una evidente resaca mental y física a cuestas tras la doble jornada de Euroliga, sufrió más de lo previsto para doblegar a un combativo Covirán Granada (62-82). Con el punto de mira extraviado (6/31 triples), los blancos sobrellevaron su mal día gracias al rebote (50 con 22 ofensivos) y a la machaconería de dos jugadores, Tavares y Musa, que incluso en los días tontos de su equipo siempre aparecen.

