La fuerza de los elementos ha terminado por doblegar al ciclismo. Un violento vendaval de granizo desatado en pleno ascenso a Font-Romeu ha obligado a neutralizar la etapa de LaVuelta. En la zona de meta, el aguacero dio paso a una granizada tan salvaje que forzó a los corredores a poner pie a tierra para refugiarse del impacto constante de las bolas de hielo.

