Primero es Jannik Sinner en su línea, apabullando; luego es Sinner retorciéndose en la silla durante la pausa, molesto del estómago e intentando sobrevivir contra Daniil Medvedev, que se anota el segundo set y continúa creciendo; después es el italiano resarciéndose, rehecho y decidido a lograr el pase a la final, en la que seguro estará este domingo el noruego Casper Ruud (doble 6-1 a Luciano Darderi en el primer turno); y finalmente es la lluvia, causante del aplazamiento —para este sábado, no antes de las 15.00; Movistar+— y que deja en puntos suspensivos un pulso a todo gas, descarnado, con dos tiralíneas retándose una y otra vez. Se marcha el número uno a la cama con la corriente a su favor: 6-2, 5-7 y 4-2. En el reloj constan 2h 22m.

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