Jorge Martín cuenta la historia de su vida a través de sus tatuajes. El piloto madrileño de Aprilia, de nuevo en la cresta de la ola a los 28 años, ha inmortalizado en su piel algunos de los grandes momentos de su trayectoria personal y profesional. Allí se descubren desde la fecha de su primera victoria en MotoGP hasta la conmemoración del título logrado en 2024, también los pilares sobre los que sustenta su existencia dentro y fuera de los circuitos. Una cruz decora su brazo derecho, pero destaca más todavía la palabra inglesa faith, fe en español. La espiritualidad del segundo clasificado del certamen explica, en gran parte, su capacidad para recuperarse de un tenebroso 2025 marcado por las lesiones. También su metódica aproximación al trabajo, pico y pala a diario.

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