El Real Madrid se encontró en el estadio King Abdullah de Yeda con el gol antes de que la semifinal de la Supercopa ante el Atlético se empezase casi a disputar. El tanto tempranero de Fede Valverde, que soltó un latigazo extraordinario con el empeine exterior en una falta lejana, enfadó a Diego Pablo Simeone. El técnico puso en alerta a sus jugadores cuando observó que el centrocampista uruguayo, que esta noche volvió a ejercer de lateral, cogía la pelota, pero Oblak decidió colocar una barrera centrada con solo tres futbolistas. Faltaba un cuarto para tapar el palo derecho de la portería del esloveno. Sorloth, además, se giró y facilitó que el disparo de Valverde se estampase de forma violenta contra la red en su primer gol esta temporada. Ese tipo de errores exasperan al entrenador argentino, que vio cómo su equipo tenía que empezar una semifinal por debajo en el marcador por no cuidar un detalle fundamental del que él mismo había avisado.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *