La primera vez que el Real Madrid jugó contra el Atlético en Yeda, en la final de la Supercopa de 2020, Fede Valverde frustró al equipo del Cholo Simeone tardísimo, a solo cinco minutos de que terminara la prórroga. Morata corría solo hacia Courtois persiguiendo el 0-1, el uruguayo lo tiró, llegaron a los penaltis y el Madrid se llevó el título. Seis años más tarde, Valverde empezó a frustrarlos tempranísimo. Habían transcurrido 76 segundos cuando reventó la red con un derechazo a 108 kilómetros por hora. “Después de tantos partidos sin marcar, hoy era un gran partido para volver a marcar gol”, dijo el uruguayo, que había anotado por última vez el 26 de junio en el Mundial de Clubes. “Lo necesitaba mucho. Llevo muchos meses luchando para conseguir ese gol”.

