Cuando Deco regresó de Londres después de hablar con Hansi Flick sobre su posible incorporación al Barcelona, dijo una frase que todavía recuerdan en los despachos del área deportiva de la Ciudad Deportiva: “Es un entrenador de fútbol”. Dos años después, las mismas fuentes insisten: “Deco no se equivocó. Hansi mejora a los jugadores y eso es lo que hace un buen entrenador. Mire el caso de Raphinha y los de Pedri y De Jong”. El brasileño encontró su mejor nivel en el ala izquierda gracias a Flick, mientras que el canario y el holandés se consolidaron como los líderes del centro del campo. Un mediocampo que solo parece carburar cuando el balón pasa por ellos: frente al Athletic, por ejemplo, el Barça se quedó con el 80% de la posesión.

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