A veces ser rácano también tiene premio. Pero pregunta mañana en Pamplona si le importa a alguien que su equipo estuviese 119 minutos encerrado, si a alguien le queda un sabor amargo porque el Athletic sacara 18 córner y Osasuna ninguno, si hay alguien que diga «Nos metimos en la final, pero no estoy contento por la forma en la que nos clasificamos». Arrasate jugó a sobrevivir y sobrevivió. Mola muchísimo ver a Osasuna en la final, como moló ver al Alavés, como hubiera molado ver el año pasado al Rayo. Hay equipos que se merecen tener una alegría en la vida.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *