España dibujó un debut soñado donde los trazos de verdadero artista los puso <strong>Rodri Sánchez</strong>, el centrocampista del Betis que en el club verdiblanco no deja de ser un actor secundario. Curioso. Los de <strong>Santi Denia</strong>, decía, pasaron por encima de <strong>Rumanía</strong>. Fueron tres pero pudieron ser, fácilmente un par más. Y ahí quedó ese sabor un tanto amargo que también deja la absoluta: falta un finalizador. O un par de ellos, ya que nos ponemos.

