Scariolo llegó a la que fue su casa con la piel de cordero, como acostumbra, con una Virtus Bolonia presuntamente en rodaje, con muchas caras nuevas y sin Shengelia, pero a la hora de la verdad su equipo mordió como un lobo y despedazó al Real Madrid. No se dejen llevar por lo apretado del resultado (92-95).

