Noche de viento y promesas de viejos campeones, que, ligeros, alados, anuncian maravillan. Y la gente, con la boca abierta de admiración, exige, seguid regalándonos belleza, no paréis, no lo dejéis. Miltiadis Tentoglou, el doble campeón olímpico griego, responde. Trepana el muro del viento (-1,1) con sus pies increíbles, salta 8,44 metros en su cuarto intento, cuando ya ha podido ajustar su carrera, y logra su cuarto título europeo en salto de longitud.

