San Mamés parece haber entrado en un estado de felicidad. La alegría reina en las gradas del coliseo rojiblanco, y también en el césped. El Athletic gana, arrolla por momentos y no hay Almería que se le resista. Se quiebra enseguida en la Catedral el equipo andaluz. Los futbolistas bilbaínos están en racha y no quieren perder ni un segundo, y antes de que se cumpla el primer minuto ya asustan con un tiro cruzado de Iñaki Williams después de la jugada de Berenguer.

