Aunque crean que no, los ciclistas pedalean contra el pasado y contra el futuro, contra los que fueron antes que ellos, contra los que llegarán. Como Eddy Merckx hace 45 años, un niño de 22 con el arcoíris en el pecho que ante las Tres Cimas de Lavaredo, Cima Piccola, Cima Grande, Cima Oeste, borró el pasado, como la nieve que caía difuminaba la carretera por la que perseguía y trepaba, hipotecó el futuro, así Remco Evenepoel, de 23 años, que inicia el sábado en un carril bici por el Adriático el Giro que le llevará el viernes 26 de mayo a medirse ante las mismas montañas, tres dientes de piedra afilados en los Dolomitas de Belluno, camino del Refugio de Auronzo, 2.304 metros, con la memoria del caníbal, con el deseo de los aficionados.

