José Mourinho recordó la dificultad que supuso cerrar el fichaje de Luka Modric por el Real Madrid. El técnico portugués destacó su polivalencia y explicó cómo vivió unas negociaciones que parecían no tener fin: «Un día estaba fichado, otro no, uno sí, otro no», asegura. Pese a las dudas, Mourinho tenía claro que el croata era el jugador perfecto para el equipo: «Podía jugar de seis, ocho o diez. Era el idóneo», afirma.

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