La vida es aprendizaje, igual en la oficina, la escuela, en casa o en el campo de juego, donde la selección mexicana ha ido dando pasitos para seguir soñando con la posibilidad, lejana aún, de codearse con las mejores selecciones, esas que constantemente se meten en cuartos de final de los Mundiales, léase la élite de los ocho más grandes.

