Desde que colgase la raqueta, hace dos años y debido a las lesiones, Rafael Nadal (39) ha invertido la mayor parte del tiempo junto a su familia y allegados, aunque también se ocupa de los negocios y de atender tanto algunos compromisos publicitarios como los reconocimientos, de toda índole. El último llega por parte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), que este martes invistió al deportista como doctor honoris causa por su “ejemplo extraordinario” y porque “la excelencia”, se subrayó durante el acto que tuvo lugar en el Rectorado, “no está reñida con la humildad y el respeto a los demás”. El extenista, por su parte, manifestó que este tipo de distinciones académicas “tienen un significado especial”, así como que su universidad han sido “la vida, los viajes y el contacto con diferentes culturas”.

