La FIFA reconoció este miércoles, en una reunión celebrada en Rabat, que cometió errores en su proyecto fallido del FIFA Forward Enterprise (FFE), mediante el cual pretendía vender participaciones del Mundial a inversores privados, y advirtió de que no tolerará «ningún ataque» a su integridad y de que tomará todas «las medidas necesarias» para defender su reputación.

