Para la atleta argelina Hassiba Boulmerka, proclamarse campeona del mundo de 1.500 metros en 1991 conllevó una carga con la que no contaba: la del fundamentalismo islámico, que no podía permitir que una mujer corriera “desnuda” en una pista de atletismo. Con los Juegos de Barcelona en el horizonte, la primera mujer africana que ganaba un título mundial de atletismo fue amenazada de muerte.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *