Un proverbio europeo de la Edad Media decía ‘Roma no se construyó en un día’, es decir, las cosas grandes e importantes no se logran de inmediato. Y eso es aplicable a la selección española de baloncesto. Analizando el talento que se ha logrado reunir, el que está disputando las Ventanas de clasificación, y el que no ha podido venir, surge la idea de que algo grande está en construcción. Pero como Roma, requiere su proceso, cuanto más controlado, mejor.

