“Tras el partido, les dije a mis jugadores que me habría gustado que no hubiesen sido tan egoístas, que repartir 37 asistencias no era suficiente”, revelaba Gregg Popovich esta misma semana, tras el triunfo (106-115) de su equipo en Minnesota, en ese punto el tercero en cuatro partidos de temporada. “Y son tan jóvenes que se me quedaron mirando como si hablase en serio. Luego ya se dieron cuenta de que era solo una broma. Creo que debo tener cuidado, son demasiado literales”, le confesaba al periodista Tom Orsborn.

