Acaba el entrenamiento y Pedro Martínez (Barcelona; 60 años), técnico del Baxi Manresa, reúne a los jugadores en el centro de la pista. Hay un cumpleañero en el grupo y notifica que en un par de días se quedarán todos por ahí para hacer unas pizzas, para fomentar la unión del equipo. Se escuchan aplausos y él, tras darse media vuelta, sonríe. “La química del equipo es necesaria”, señala después en una entrevista a EL PAÍS en la que no mira el reloj, sino que disfruta al hablar alrededor del baloncesto y de su equipo, capaz de quedar subcampeón de la Champions y colarse en el playoff liguero —frente al Madrid (21.00, Movistar)— con uno de los presupuestos más bajos.

