Juan Ayuso se desfondó. Después de una dura etapa en Plateau de Solaison y una jornada de descanso reponedora en Annecy, el corredor alicantino afrontaba la 16.ª etapa del Tour de Francia con el cuchillo entre los dientes. Sobre el papel, la contrarreloj individual de Thonon-les-Bains parecía la oportunidad perfecta para recuperar terreno y volver a situarse en una posición privilegiada en la lucha por el podio. Pero ocurrió todo lo contrario. Desde el primer punto intermedio, el español mostró unas sensaciones impropias de un recorrido que se adaptaba a sus características.

