La cuarta etapa del Giro de Italia dejó un gran espectáculo. Fue una jornada al vieja usanza, con lluvia y ataques. La primera de montaña. Las continuas aceleraciones provocaron que por detrás se fueran quedando corredores como Lapeira, que abandonó poco después. UAE llegó a quedarse cortado en algunos momentos, pero se recuperaron para suerte de Joao Almeida.

