Una vez podría ser casualidad, dos ya suponen un síntoma: al Atlético le llega la fe incluso mucho más allá de donde ya había merecido por juego y ocasiones. Y tampoco va corto de paciencia. Así que si en Mendizorroza tuvo que esperar hasta el minuto 87 para doblegar al Alavés, en el RCDE Stadium selló el triunfo en el 89. Sobre la bocina en ambas ocasiones, pero dejando claro que su propósito de dejar de despedirse de las Ligas a domicilio es firme.

