En la Fórmula 1, el apodo Iceman (Hombre de Hielo) es propiedad de Kimi Raikkonen, un piloto casi más recordado por sus frases célebres y sus desplantes que por el título de campeón del mundo que se adjudicó en 2007, el último de Ferrari hasta el momento; en aquella explosiva temporada en la que McLaren organizó una guerra civil en su garaje entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton. Con el finlandés retirado desde hace cuatro años, su sobrenombre podría perfectamente heredarlo Oscar Piastri, el australiano de 24 años que probablemente mejor cartel de futuro tiene en el paddock, tras Max Verstappen.

