El partido ante el Celta valía como<strong> termómetro para ver cómo llegaba el Barça</strong> después de la derrota en Milán y ante los compromisos ante Inter y Madrid. El termómetro marca frío, frío. No empezó mal el Barcelona con un Ferran muy incisivo, Alba con ganas y un Pedri en plan líder. Se puso por delante en el marcador, pero de ahí no pasó. Raphinha sigue bloqueado y Lewandowski apenas apareció. <strong>El Celta fue superior en la segunda parte</strong> en la que los de Xavi apenas lograron acercarse al portal de Marchesín. Los azulgranas tendrán que dar un importante salto de calidad respecto a lo visto este domingo si quieren ganar los dos partidos vitales que les vienen. Así, no lo conseguirán, su segunda pare fue para olvidar.

