De los 28 grados que rondan Oslo en pleno mes de julio a los 34 que asolan Miami, con una humedad superior al 60%, en esta recta final del Mundial. Noruega aterrizó en Florida hace varios días para el partido más grande de su historia (los cuartos de final del sábado, ante Inglaterra)… y cómo afectará la asfixiante metereología a los nórdicos ha sido uno de los temas centrales desde entonces. 

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