Ambos futbolistas, rivales en sus clubes y compañeros en la selección, están condenados a entretenerse y divertirse cada vez que son convocados por el combinado nacional. En la última sesión de entrenamiento previa al partido ante Bulgaria, se les pudo ver compartir mucho tiempo, intercambiar malabares e incluso picarse con un caño de por medio en el que el central madridista resultó ganador.

