¿Qué son dos meses en medio de una carrera de 21 años? Un mundo o un abrir y cerrar de ojos, según se mire. A Rafael Nadal, en cualquier caso, los dos últimos le han dado mucho de sí: tan bonitos, tan duros, tan extraños. De su última intervención oficial (6 de septiembre, en Nueva York) a esta reaparición en París-Bercy (esta tarde contra Tommy Paul, no antes de las 19.30; Movistar), el campeón de 22 grandes ha experimentado los dos polos: un adiós, el de su socio Roger Federer en aquella noche lacrimógena en el O2 de Londres, y una bienvenida, la del pequeño Rafael, primer retoño. Por primera vez, el balear, de 36 años, saltará a la pista como padre, después de que su mujer diera a luz el 8 de octubre.

