Tras varias semanas de incertidumbre, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) hizo oficial la sanción impuesta a Red Bull por haber superado el límite de 145 millones de dólares introducido en el reglamento de la pasada temporada. El equipo del búfalo rojo ha sido multado con siete millones de dólares (esa misma cantidad en euros) y con la obligatoriedad de reducir en un 10% el uso máximo permitido del túnel de viento durante los próximos doce meses. Mientras la primera medida afecta únicamente a la economía de la compañía del búfalo rojo, se entiende que la segunda tendrá un impacto directo en el área deportiva, dado que condicionará en mayor o menor medida el desarrollo de los monoplazas de la temporada que viene y de la de 2024. El hecho de haberse proclamado ya campeón del mundo de constructores significaba que Red Bull solo iba a poder emplear en un 70% esa herramienta tan decisiva en la evolución de los bólidos actuales. Tras conocerse este veredicto, su uso quedará restringido al 63%.

