Las jornadas en las <strong>oficinas del Sánchez-Pizjuán</strong> esta semana son frenéticas. Llamadas, reuniones y conversaciones telefónicas con las que dar un paso adelante en cuanto a planificación se refiere. <strong>En el Sevilla necesitan que el culebrón Monchi finalice de la mejor forma posible y en un plazo máximo de 48 horas, es decir, antes de entrar en el fin de semana</strong>. Es deseo de todas las partes, a los que le está cansando todo el espectáculo que se está mostrando de cara al público. Tras reiterar a inicios de esta misma semana el director deportivo su idea de marcharse, sin opción de echarse atrás, además de la <strong>reunión mantenida con representantes del Aston Villa</strong>, sólo queda alcanzar un acuerdo de liberación. <strong>No está cerrado, pero se viven horas decisivas</strong>.

