La preocupación se ha instalado en Noruega tras conocerse el delicado estado de salud de la princesa heredera Mette-Marit. La Casa Real anunció el pasado 5 de junio que la esposa del príncipe Haakon ha sido incluida oficialmente en la lista de espera para recibir un trasplante de pulmón, una medida reservada a pacientes cuya enfermedad ha alcanzado una fase especialmente avanzada.

