La decisión de LeBron James de fichar por los Philadelphia 76ers cayó como un bombazo en la NBA y en el mundo del baloncesto. No porque fuera algo inesperado. De hecho se sabía que no iba a seguir en los Lakers y que tenías dos o tres opciones muy sólidas para seguir, pero también había posibilidades de que anunciara una retirada. Al final optó por los Sixers, una de esas opciones sólidas que manejaba, y como todo en la vida de LeBron esa decisión provocó un movimiento sísmico en la NBA.

