Los campeonatos actuales tienen la gran particularidad de ver su futuro empezando a resolverse cuando apenas se han quemado etapas del año en curso. El caso más salvaje actual es el de MotoGP, que repartió sus motos para la nueva era desde antes del primer fin de semana, el de Tailandia. Y la Fórmula 1 no se queda lejos. Al 2027 se llegará con muchos contratos en el aire y los principales asientos empiezan a dibujar su composición. El más prestigioso puede ser el de Mercedes, pero allí el sitio de Max Verstappen puede haber desaparecido.

