Mbappé no debe tapar una realidad
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Francia </strong>cayó al final de pie. Se levantó hasta dos veces y solo los penaltis le apartaron de la gesta. <strong>Deschamps,</strong> superado por <strong>Scaloni</strong>, se estrellaba con el once que le había llevado hasta la final, pero llegaron los olvidados, los del banquillo, para meter al país en la final. Y con el penalti que suponía el 2-1 despertó la bestia,<strong> Kylian Mbappé</strong>, hasta hacer tres goles, nada más y nada menos, y cerrar su cuenta en 8 en una Copa del Mundo. La reacción de Francia, sin embargo, no debe tapar una realidad, que este equipo de Deschamps no fue superior en la mayor parte de los partidos: ni contra Inglaterra, ni ante Marruecos ni sobre todo frente a Argentina, que le pasó literalmente por encima hasta el minuto 80. Le salvó su pegada, pero eso no siempre basta.