El Barcelona es una piña. Ha formado una familia. Pero no sólo a nivel de vestuario. Las elecciones a la presidencia del Barça, celebradas ayer domingo, han confirmado que además de la gran conexión que hay entre los jugadores y los estrechos vínculos que estos han formado con Hansi Flick, al que algunos consideran, de hecho, un padre, también hay una consistente relación emocional con Joan Laporta. El lema del abogado, contra todos y contra todo, ha generado unos firmes lazos que ayudan a entender el éxito del equipo y que el mandatario haya arrasado en los comicios.

