El arquitecto Mark Fenwick asegura orgulloso que para el Mundial de Qatar 2022 creó algo que nadie había hecho antes en su sector a la hora de construir estadios: “Eso es algo muy raro en la arquitectura. Abrimos un melón e hicimos un recinto desmontable”. Se refiere al estadio conocido como 974, levantado junto a la bahía de Doha con 974 contenedores y que, si se cumplen los planes, en un futuro próximo se trasladará, al menos en parte, a otro lugar del mundo aún por desvelar. Su estudio (Fenwick Iribarren Arquitects) firmó tres de los ocho recintos de la última Copa del Mundo, y ahora desvela que anda dándole vueltas a cómo adaptar este tipo de moles a una mayor presencia de las mujeres en las gradas gracias, sobre todo, al fútbol femenino.

