Marc Márquez dijo el viernes que no bailaba encima de la moto desde el GP de Japón del año pasado, cuando ganó su séptimo título mundial en MotoGP. “¿Me habré olvidado, quizás?”, bromeaba. Este sábado quedó claro que no. Ante la afición entregada que aguantó el chaparrón matutino en Jerez, el piloto español de Ducati volvió a bailar para llevarse una meritoria pole position y ponerse a tiro de su victoria mundialista número 100. Aprovechando el asfalto mojado y las condiciones difíciles que siempre ha sabido aprovechar mejor que nadie, el campeón del mundo logró la primera posición de la parrilla sacándole los colores a gran parte de la parrilla con un 1.48,087. Tan solo el francés Johann Zarco, notorio segundo con la Honda LCR, fue capaz de seguirle el ritmo, el resto de pilotos a más de un segundo del cabecilla de la parrilla.

