En el descanso del partido ante el Celtic, Mónica Marchante entrevistó a Camacho, Pirri y Santillana. Daba gusto verles ahí, tan rozagantes, con los años bien llevados y eso que ya no son pocos. El tema de conversación era un 3-0 sobre el Celtic en 1980, que volteó un 2-0 de la ida en Glasgow. Una remontada vibrante, al nivel de las mejores, aunque desconectada de las series más famosas. Aquel era el Madrid de Boskov y los garcías, con solo dos extranjeros, Stielike y Cunningham. Jugaban con genio y espectacularidad. Luego caerían en semifinales ante el Hamburgo.

