Abonado a la derrota -hasta seis consecutivas-, el Espanyol empató por fin un partido después de cerrar su portería ante el Cádiz. No es en cualquier caso un buen resultado para los blanquiazules, que acabaron por someter a su rival y la madera devolvió dos remates de Joselu, símbolo de un ejercicio de esterilidad que mantiene al equipo en los puestos bajos de la Liga. No sabe cómo ganar todavía el Espanyol después de ser abatido por el Athletic y el Betis. El Cádiz de Sergio González, periquito como Luis García, se defendió bien y malogró dos ocasiones clarísimas para apuntarse el triunfo ante la resignación de la hinchada del RCDE Stadium.

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