Necesitaba el Castilla volver a la senda de la victoria para alejar algunos fantasmas y para ello el Di Stéfano se tornó en el escenario ideal. López de Lerma retocó el once inicial para afilar y dar algo más de contundencia al centro del campo, introduciendo desde el inicio a Ciria como mediapunta y a un Roberto Martín cuyo trabajo solidario y buen pie le da un plus a la medular. Junto a ellos, Julián mantuvo el virtuosismo y el desborde de Leiva, Yáñez y Carvajal en ataque. Los ‘jugones’ no defraudaron y marcaron la diferencia, protagonizando un importante triunfo que impulsa al Castilla en la clasificación.

