Hay derrotas que duelen más por lo que revelan que por el marcador. El Real Madrid de Xabi Alonso salió del Metropolitano con algo más que tres puntos perdidos: la sensación de haber llegado tarde a su primer gran examen. “Nos tiene que doler, pero igual es un daño positivo para el futuro”, dijo el técnico, consciente de que la derrota no solo dejaba un marcador adverso, sino una radiografía clara de errores que pesan en cualquier derbi. “Nos ha faltado ritmo, intensidad; en los duelos, en los balones a espacios… hemos sido demasiado perdedores”, admitió, en una frase que funciona más como diagnóstico que como excusa.

