«Cuando le dije a mi abuela que era representante, me dijo que tenía que hacer algo más serio, que este era un mal trabajo». <strong>Björn Bezemer</strong>, uno de los fundadores <strong>la agencia de representación número uno en Alemania y una de las mejores de Europa</strong>, lleva grabado a fuego el mensaje de su abuela para no caer en errores en un mundo, el de los agentes, extremadamente complicado. Por ahora, a la vista de su espectacular nómina de futbolistas, parece que va por buen camino.

