«El oso salió corriendo de los árboles. Ni siquiera lo vi hasta que estuvo justo frente a mí, pero escuché el choque. <strong>Lo único que pude gritar es: ‘¡Oso! ¡Oso!'</strong>. Sabía que tenía que proteger mi cabeza y luchar por la vida, ya sabes, es de vida o muerte», así arranca la desgarradora historia de <strong>Brayden Lowry</strong>, <strong>Kendell Cummings, August Harrison y Orrin Jackson</strong>, todos estudiantes y compañeros de equipo de lucha libre en Northwest College en Powell, Wyoming.

