Max Verstappen presiona a la FIA a la F1, ante la cumbre de fabricantes de motores que va a tener lugar este fin de semana en Canadá y que debe decidir el futuro inmediato de la categoría. No se trata de definir los propulsores de la próxima generación, sino los inmediatos de 2027 y el cambio anunciado la semana pasada por la Federación Internacional, para cambiar el actual y pobre reparto de 50/50 entre la energía térmica y la eléctrica, por una más lógica de 60/40, con la que las imágenes de caída de energía en las rectas pasaría a mejor vida.

