Ser un club polideportivo implica un peaje económico considerable para el Barcelona. La identidad que la entidad ha reivindicado durante décadas bajo el lema més que un club se ha sostenido en sus secciones, ahora cinco profesionales —fútbol femenino, baloncesto, balonmano, fútbol sala y hockey patines— que, de forma estructural, han sido históricamente deficitarias. Desde 2021, estas disciplinas han acumulado pérdidas cercanas a los 235,9 millones, de los que el 65% se han concentrado en el baloncesto.

