En el cortometraje español Go home, estrenado en 2007, un equipo de béisbol afincado en Rivas-Vaciamadrid, a las afueras de la capital, despierta un buen día con una promesa improbable entre manos: los New York Yankees, el equipo más reputado del planeta, vendrá a Madrid para jugar un amistoso contra ellos. Reacios a ilusionarse, los camareros, albañiles y desempleados que integran el equipo no pueden sino frotarse los ojos cuando, llegada la hora, de madrugada y bajo un enorme secretismo, prueban que la constelación de estrellas neoyorquina se prepara para jugar allí, en un recinto sin gradas a las afueras de Madrid. “Son marcianos”, mascullan incrédulos; “¿qué demonios hacen aquí?”.

