Kasia Niewiadoma no sólo perdió el maillot amarillo este sábado en Niza. La polaca terminó la penúltima etapa del Tour de Francia femenino profundamente enfadada por lo sucedido justo antes del ataque con el que Demi Vollering acabó arrebatándole el liderato. Su acusación fue directa contra Célia Gery, compañera de la neerlandesa, a la que responsabilizó de haberla cerrado contra las vallas al pie de la última subida.

