Szymon Marciniak, el árbitro con más caché del mundo, pronunció un discurso en un mitin organizado por Slawomir Mentzen, líder de la ultraderecha de Polonia. Así lo denunció la organización antirracista Never Again. Ahora la UEFA se plantea tomar medidas punitivas que pueden apartar a Marciniak de su próximo gran cometido: pitar la final de la Champions que disputarán el Inter de Milán y el Manchester City, el próximo 10 de junio en Estambul.

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